
En los próximos dos siglos desaparecerán el 90% de las lenguas del mundo, especialmente en una de las zonas más ricas en lenguas del planeta: el Cáucaso.
Recientemente ha concluido el proyecto "Estudio sociolingüístico de las lenguas caucásicas minoritarias" dirigido por Rafael Guzmán Tirado, catedrático de Filología Eslava de la Universidad de Granada, y en el que han participado investigadores de la Universidad de Granada y de varias universidades del Cáucaso. El proyecto ha estado financiado por la Dirección General de Investigación, del Ministerio de Educación y Ciencia.
Según el lingüista sueco M. Kraus, en el siglo XXI la mitad de las lenguas existentes (unas 6000), es decir, 3000 formas diferentes de ver la vida, desaparecerán en 100 años, lo que supone una catástrofe humanitaria global, desconocida hasta ahora en la historia de la humanidad. Según su pronóstico en los próximos dos siglos desaparecerán el 90% de las lenguas del mundo.
Según señala Rafael Guzmán Tirado, "la pérdida de lenguas afectará especialmente a una de las zonas más ricas en lenguas del planeta: el Cáucaso". Tomando como ejemplo una de las regiones clásicamente más políglotas del Cáucaso, Daguestán, un rincón único en su especie en el globo terráqueo, en un territorio pequeño, aproximadamente 50.000 kilómetros cuadrados (es decir dos veces Badajoz), con una población de unos 2 millones de personas, viven representantes de más de 70 nacionalidades con sus correspondientes lenguas; de ellas 30 son originarias de allí y sólo se encuentran ahí, en el Cáucaso; 14 de esas lenguas tienen escritura, y 16 carecen de ella. El número de hablantes de las diferentes lenguas daguestánicas va desde 500.000 hasta 400, según el censo de población de la URSS 1989: el avaro (604.000), el lesguio (466.000), el dargínico (360.000), el laco (118.000), el tabasarano (98.000), el andí (20.000), el agul (20.000), el rutul (20.000), el tsajur (20.000), el tsez (13.000), el bezhtí (10.000), el kryz (8.000), el chamalí (7.000), el ajvaj (6.000), el agván (5.000), el bagvalí (6.000), el buduj (5.000), el karatí (5.000), el tindí (5.000), el udí (4.500), el botli (3.000), el godoberí (3.000), el jinalug (3.000), el archí (1.000), el jvarshí (1.000), el gunzib (800) y el guinuji (400).
Rafael Guzmán Tirado explica que "400 personas pueden ser una multitud si recordamos casos tan recientes como el de la lengua ubyjé, lengua caucásica perteneciente al grupo de lenguas caucásicas occidentales o abjaso-adygués que ha tenido peor suerte, ya que ha desaparecido incluso ante nuestros propios ojos: el último hablante de esta lengua murió a principios de la década de los 90, ¡parece increíble que hasta se sepa quien fue el último hablante de esta lengua!".
Si la situación de las lenguas minoritarias en el Caúcaso es alarmante, la situación en Europa no es mucho más alentadora, aún su otrora riqueza lingüística, va perdiendo poco a poco representantes de esa abigarrado cuadro.
En el proyecto "Estudio sociolingüístico de las lenguas caucásicas minoritarias" se ha llevado a cabo el estudio sociolingüístico de las lenguas caucásicas minoritarias en la actualidad, en un momento que incluso los investigadores rusos (tradicionalmente dedicados a esta esfera científica) han ido prestándole cada vez menos atención a este campo lingüístico, afianzándose la Universidad de Granada como el único centro de investigaciones sobre las lenguas caucásicas en España e Iberoamérica.
Información facilitada por Universidad de Granada
Fonte: Granada en la red